Son los ancestros venerados o también un Orisha familiar o comunitario.
Después de la creación de la Tierra, los seres humanos comenzaron a poblarla y entre estos hombres se conoció la descendencia "espiritual" de las deidades sobre la Tierra. Ésta descendencia se encargó de llevar a cabo los primeros trabajos terrenales de aquellas deidades creadas por Olódúmáré. De acuerdo con nuestras creencias, los Irunmoles creados por Olódúmáré, encarnaron en humanos y así también encarnaron todos los poderes que se conocían de esos Irunmoles.
Aquí tenemos que hacer una diferenciación entre lo que son los ancestros y lo que son los Irunmoles. Todo lo que primero haya sido humano debe ser visto como parte de un legado ancestral. Algunos humanos se convirtieron en Orisa, otros no llegaron a ese estatus. Sin embargo, ambos deben ser considerados como ancestros, unos con más nivel espiritual que otros, pero ancestros al fin y al cabo. De tal manera que todos los difuntos, tengan el nivel espiritual que tengan, deben ser considerados ancestros.
Por otro lado, es importante que tengamos presente la diferencia entre Eegun y otras entidades como Òrò e Ikú. Muchas personas tienden a confundir a Iku (la muerte) con Eegun (Los Ancestros). Es bueno que todos tengamos claro que Ikú es la deidad de la muerte, la que se encarga de quitar la vida a los vivos y Eegun es la deidad que representa a los ancestros.
Otra de las deidades a la que se tiende a confundir con Eegun es la deidad Òrò (más conocida como Orún), pero Òrò y Eegun no son lo mismo y tampoco para atender a uno, se debe haber recibido al otro, pues estas son dos deidades que, aunque son hermanas, se veneran de una manera muy diferente.